martes, 11 de febrero de 2014

JESÚS, EL CENTRO DE TU FAMILIA

POR: PADRE MARTIN AVALOS

Voy a comenzar la enseñanza diciendo que nacer en el seno de una familia cristiana es una bendición. Aquellos que venimos de una familia cristiana, allá donde se nos enseñó el amor a Dios y el cumplimiento de los mandamientos, nos sentimos de verdad dichosos, nos sentimos honrados, por lo tanto es una bendición haber nacido así.
Analizar esto es importante, no solamente por el bien de los esposos, si no también para el bien de toda la familia. Lamentablemente, nos encontramos con muchos hogares que solo son un hotel, un restaurante, una gasolinera para llenar el tanque y seguir el camino. Lamentablemente esa es la realidad. Muchos viven en una casa, no en un hogar, porque ahí no hay calor, no hay luz, no hay hoguera. Cuántos padres no ven siquiera a sus hijos, cuántos conyuges no tienen momentos ni para platicar; por tanto trabajo, estudio, diversión, reuniones, etc.
Pero ese no es el proyecto de Dios. Una familia que vive en esas circunstancias no está haciendo la voluntad de Él. Ahora bien, refirámonos al Salmo 128 que habla de un anuncio de bendición y prosperidad para la familia. Felices los que temen al Señor y siguen sus caminos. Me detengo en una parte. Temer no es como nosotros lo entendemos en el sentido de miedo, el temor a Dios no es el miedo del Dios que castiga. Se refiere a tratar de no ofenderlo. Aquí en este contexto lo entendemos como el cumplimiento de sus mandamientos. El que teme es aquel que cumple su voluntad, aquel que lo ha convertido en el Señor de su vida, de su matrimonio y de su familia.
Para aquellos que tienen a Jesucristo como el centro de sus vidas, hay una promesa: Comerás del trabajo de tus manos. Es decir habrá una bendición, sin cumplimos la voluntad de Él, si lo hacemos nuestro Señor, es decir el que manda en nuestra familia. Hay promesas de bendición. Pero, ¿cómo hacer que Jesús sea ese centro? Lo que debes hacer querido padre de familia es:
La oración en familia, estudio y lectura de la Palabra de Dios, primero el reino de Dios ante todas las cosas y asistir a la vida de los sacramentos.
Se lee fácil pero en realidad ponerlo práctica es muy difícil y no se alcanza de la noche a la mañana. Si quieres convertir a Jesús en el centro de tu familia debes comenzar poco a poco.
Ánimo que Dios bendecirá tu esfuerzo.
Atentamente.


domingo, 19 de enero de 2014


LA RENOVACIÓN DE LA    
  IGLESIA PASA POR EL
TESTIMONIO DE LA FE
POR REV: IVAN RODRIGO  CARDONA

 

He aquí lo que es la fe: rendirse a Dios, pero transformando la propia vida. Responder con generosidad al Señor. Pero ¿quién dice este sí? Quien es humilde y se fía completamente de Dios (JUAN PABLO I, Aloc. 13-IX-1978).

"Creer" es un acto eclesial. La fe de la Iglesia precede, engendra, conduce y alimenta nuestra fe. La Iglesia es la Madre de todos los creyentes. "Nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre" (San Cipriano de Cartago, De Ecclesiae catholicae unitate, 6: PL 4,503A). La Iglesia es la primera que cree, y así conduce, alimenta y sostiene mi fe. La Iglesia es la primera que, en todas partes, confiesa al Señor.

“urge recuperar y presentar una vez más el verdadero rostro de la fe cristiana, que no es simplemente un conjunto de proposiciones que se han de acoger y ratificar con la mente, sino un conocimiento de Cristo vivido personalmente, una memoria viva de sus mandamientos, una verdad que se ha de hacer vida. Pero, una palabra no es acogida auténticamente si no se traduce en hechos, si no es puesta en práctica. La fe es una decisión que afecta a toda la existencia; es encuentro, diálogo, comunión de amor y de vida del creyente con Jesucristo”. (Juan Pablo II. Enc. El esplendor de la verdad, 88). Se nos hace referencia a tres aspectos importantes que debemos asumir:

CONOCIMIENTO DE CRISTO VIVIDO PERSONALMENTE: Gál 2,20, se nos muestra en la vida de San Pablo  que ha asumido  la experiencia profunda de Cristo, que es Cristo  quien vive en él. Así debe vivir en cada familia, en el seno de una familia renovada debe estar el sello de Jesucristo salvador de las familias y restaurador de las mismas.

UNA MEMORIA VIVA DE SUS MANDAMIENTOS: Dt  6, 4… “el verdadero amor a Dios  y a los hermanos son la vía concreta para agradar a Dios”… sólo Dios basta y sólo él puede sanar la herida mortal de necesidad, de vaciedad, de soledad,  es el hambre de amor, de paz, de respeto, hambre  y sed de Dios. “Dios tiene sed  de que nosotros tengamos sed de él”. El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed”

UNA VERDAD QUE SE DEBE HACER  VIDA: Jn, 14, 5… la verdad  que confronta toda falsedad y falta de lealtad a la perfecta y única verdad, quien vive en la luz, no deja que las tinieblas penetren en su corazón. La iglesia tiene un reto grande en sus manos: “El vivir en la verdad del Señor y desafiar la estructura de mentira de un mundo sin Dios”. Una verdad que se manifiesta en los signos y prodigios que hizo Jesucristo y que en su nombre sigue realizando la Iglesia Católica.

La Iglesia, como “comunidad de amor”, está llamada a reflejar la gloria del amor de Dios que, es comunión, y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo. En el ejercicio de la unidad querida por Jesús, los hombres y mujeres de nuestro tiempo se sienten convocados y recorren la hermosa aventura de la fe. “Que también ellos vivan unidos a nosotros para que el mundo crea” (Jn 17, 21). La Iglesia crece no por proselitismo sino “por ‘atracción’: como Cristo ‘atrae todo a sí’ con la fuerza de su amor”. La Iglesia “atrae” cuando vive en comunión, pues los discípulos de Jesús serán reconocidos si se aman los unos a los otros como Él nos amó (cf. Rm 12, 4-13; Jn 13, 34). (DOCUMENTO APARECIDA # 159). La atracción de la fuerza curativa del amor de Jesús es actual y se sigue manifestado el poder del amor de Dios y su alcance para todos los hombres, incrédulos, enfermos y abatidos.

 

 La fe es un acto personal: la respuesta libre del hombre a la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie puede creer solo, como nadie puede vivir solo. Nadie se ha dado la fe a sí mismo, como nadie se ha dado la vida a sí mismo. El creyente ha recibido la fe de otro, debe transmitirla a otro. Nuestro amor a Jesús y a los hombres nos impulsa a hablar a otros de nuestra fe. Cada creyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe de los otros.” (LA PUERTA DE LA FE #166)

El apóstol Pablo nos ayuda a entrar dentro de esta realidad cuando escribe: «con el corazón se cree y con los labios se profesa» (cf. Rm 10, 10). El corazón indica que el primer acto con el que se llega a la fe es don de Dios y acción de la gracia que actúa y transforma a la persona hasta en lo más íntimo.

Profesar con la boca indica, a su vez, que la fe implica un testimonio y un compromiso público. El cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con él. Y este «estar con él» nos lleva a comprender las razones por las que se cree. La fe, precisamente porque es un acto de la libertad, exige también la responsabilidad social de lo que se cree. La Iglesia en el día de Pentecostés muestra con toda evidencia esta dimensión pública del creer y del anunciar a todos sin temor la propia fe. Es el don del Espíritu Santo el que capacita para la misión y fortalece nuestro testimonio, haciéndolo franco y valeroso. “Las buenas obras mueven la fe del corazón, y dan confianza al alma para dirigirse a Dios” (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1, p. 345).

 

 

 

viernes, 16 de agosto de 2013

ESPÍRITU SANTO

    COMPAÑÍA Y 

    CONSOLADOR

Por Mons. Martín Avalos Magaña



Que la paz de Cristo habite tu corazón. Realmente deceo que el altísimo envié su espíritu sobre ti, para que todas tus obras se desborden en éxito y bendición.

Evangelio según San Juan (20,19-23) 
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana estando serradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los Judíos, llego Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo:  "La paz este con ustedes "

Mientras les decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al señor. Jesús les dijo de nuevo. " La paz este con ustedes! Como el padre me envió a mi, yo también los envio a ustedes. Al decirles esto, soplo sobre ellos, y añadió.Resiban El Espíritu Santo.
Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan

Palabra De El Señor, Gloria Y Honor a ti Señor Jesús

El Espíritu Santo es el lazo de amor que une al padre con el hijo. Es la exprecion concreta de amor de los dos. De ahí procede su importancia y su divinidad. Particularmente en nuestra vida, El es nuestra compañía,nuestro guia , nuestro consolador.

Hermanos, las cosas no se nos ocurren por casualidad o por nuestra inteligencia, es el Espíritu Santo que nos ilumina.
Aprendamos a reconocer su presencia y a pedir sus dones, para que todas nuestras actividades estén bajo su unción y protección

El Espíritu Santo trasformara tu vida, si se lo pides. Confía

Comparto con tigo una pequeña oración que particularmente realizo antes de cada decisión o actividad que voy a realizar.

Oh Espíritu Santo amor del Padre y del Hijo, inspirarnos siempre lo que debemos decir, lo que debemos hacer, lo que debemos pensar y lo que debemos evitar, para procurar tu Gloria y el bien de las almas. Amen

jueves, 20 de junio de 2013

 

 

REAVIVAR EL ESPÍRITU         SANTO

 

POR: REV IVAN CARDONA RIOS

EFESIOS 4,30


Reavivar El Espíritu, que el señor y dador de vida.. Lo renueva todo, por que da un nuevo sentido a todas las cosas. El espíritu es renovador.Esto nos lleva a recordar aquellos pasajes del sermón de la Cena. "Yo rogare al padre y os daré el espíritu, el protector, que se queda con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad" ( Jn 14,16-17 ) Muchas cosas tengo aun que deciros, pero ahora no las podéis comprender. Cuando venga el , el Espíritu de la verdad , os guiara a la verdad completa ( Jn 13,12)

Para ello tenemos que tener presente lo siguiente. Por eso el Apóstol dice también: ºNadie puede decir Jesús es Señor" si no es por flujo del Espíritu" ( 1 Cor 13,3). Si confesaras que Jesús es el señor te salvaras; pero no puedes decir que Jesús es el señor si el Espíritu no te lo da a conocer. El Espíritu de Dios es Dios mismo dandoce a conocer a nosotros, haciéndose conocer por nosotros, haciéndonos reconocer que en Jesús tenemos la Salvación , y que solo en el podemos encontrar nuestra autentica verdad, nuestro verdadero bien, Pero esto no lo podemos por nosotros mismos. No tenemos capacidad para conocer a Dios. Ha de ser el mismo quien se nos revele.

El Espíritu nos enseña a conocer a reconocer a Jesús, lo que El significa y a reconocer la novedad que nos trae ;  y nos lleva una ves conocido Jesús a situarnos correctamente , según Dios, ante toda otra realidad, en nuestra situación histórica concreta aquí y ahora. Por medio de el tenemos el poder de amar y obrar, cuando servimos, nos damos al señor en el servicio a los hermanos y a la Iglesia, ahí ,estamos Reavivando el Espíritu Santo que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu mismo. Este reavivar hace reconocer en le iglesia su acción y sus efectos del Espíritu santo.ªEl Espíritu Santo es personalmente la novedad, ( Rom 8,16 ) Sin el Dios queda lejos Cristo permanece en el pasado , el Evangelio es letra muerta , la Iglesia pura organizacion , la autoridad tiranía , la misión propaganda , el culto mero recuerdo y la praxis cristiana una moral de esclavos.

Pero en El , en una sinergia indisociable , el mundo es liberado y gime en el alumbramiento del Reino, el hombre esta en lucha contra la carne, Cristo  Resucitado esta aquí, el Evangelio esencia de vida, la Iglesia significa comunión trinitaria , la autoridad es servicio liberador, la misión es Pentecostés, la liturgia es memorial y anticipacion, la acción humana es divinizada". A todos cuantos en el bautismo hemos ºNacido del agua y del Espíritu " (Jn 3,5) Dios nos a salvado en la fuente de la regeneracion,  renovándonos Espíritu Santo, que abundantemente derramo sobre nosotros por Jesucristo nuestro Salvador (Tim 3,5 ) Así cumplió Cristo su misión  yo he venido a que tengan vida y la tengan en abundancia (Jn 10,10) Reavivar el Espíritu Santo es ser Luz en la oscuridad ; instrumento dócil a su influjo renovador y santificador en la vida cotidiana , en una palabra en el Espíritu Santo

martes, 14 de mayo de 2013

 

                         

     CON LA FE

         EN EL 

MOVERÁS

       MONTAÑAS

                 POR MONS ROMULO EMILIANI



EL PODER DE LA FE EN LA CRISIS. Realmente somos mas débiles de lo que creemos.
Cuando vienen las pruebas fuertes en la vida y parece que se "nos mueve el piso" y  todo se derrumba solo la fe en El nos sostiene, nos fortalece y nos indica el camino para superar los obstáculos que se presenten.
Solo El tiene el poder y la gloria. Su fuerza y sabiduría es infinita. Todos hemos experimentado momentos en la vida donde hemos sentido la fuerza infinita de El que nos ha sostenido, iluminado, dándonos energía para continuar el camino. Sobre todo en las perdidas de seres queridos, de bienes materiales, en las crisis espirituales, en los momentos de angustia probocados por los miedos, y en cualquier situación conflictiva, invocar su nombre, profundizar en la oración, leer intensamente la Palabra, vivir los sacramentos y esperar todo en El nos hace realmente triunfadores en la pruevas.
Pero en todo esto salimos mas que vencedores por medio de aquel que nos amo (Rom 8,37 ) El señor no siempre va a impedir que pierdas algo importante si no que te dará la fuerza para seguir adelante por la vida aun sin eso que perdiste. Ahí esta la clave del asunto.

En toda crisis profunda siempre aparece la angustia, la desesperacion, la idea de que no hay nada que se puede hacer, de que todo se derrumbo y es cuando al invocar el nombre del señor con profunda fe y oración continua se siente el vigor, la luz, la paz que da el señor. En medio de la tempestad viene la calma, en medio de la oscuridad llega la luz, es cuando aparece El en todo su explendor, sosteniendote , animándote y llevándote en sus brazos. Es cuando viene la paz que el mundo jamas podrá darnos y nos inunda y la serenidad florece y la presencia divina toma posecion mas intensamente de nuestras vidas y se hace un dialogo mas intenso con el Creador y Salvador nuestro.
En el momento de la gran prueva el impulso divino que nos hace crecer espiritualmente mas.

HAY UNA INTELIGENCIA Y PODER INFINITOS. No dudes nunca del señor y de su infinito poder. El cardenal Newman dijo. "Nada es demaciado difícil de creer a serca de Aquel para quien nada es difícil de hacer" El no solo creo todo de la nada, sino que lo sostiene y lo hace crecer y expandirce. Echar una mirada desde nuestra pequeñez y ver como el el universo sigue extendiéndose los cientos de miles de galaxias y constelaciones, las nebulosas y agujeros negros y las distancias de años luz no se pueden medir y calcular, nos hace exclamar: "Cuando contemplo el cielo obra de tus manos y las estrellas que has creado, pregunto:¿que es el hombre para que te acuerdes de el, el ser humano para darle poder? Lo hiciste poco inferior que los ángeles, lo rodeaste de mando y potestad, todo lo sometiste bajo sus pies....Señor,  soberano nuestro, tu nombre domina toda la creación"(Sal 8,3-9) . Nuestro sistema solar se pierden el conjunto de miles de millones de estrellas. Nos sostiene vivos un misterio de energía bioquímica y física que funciona en un equilibrio perfecto.
Tanto en microcosmos que es cada uno de nosotros, con los millones de células funcionando de manera sincronizada manteniendo el sistema cardiovascular, la estructura osea y muscular, los órganos y el cerebro en perfecta coordinación , como el macrocosmos donde todo ese mundo de planetas, soles y galaxias y constelaciones se relacionan como un complejo reloj y nada se sale de su órbita establecida, todo esta sostenido por una inteligencia y poder infinitos. Esa presencia divina que no tiene limites en su omnipotencia para nosotros tiene un nombre. El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, un solo Dios y tres personas Divinas que estén siempre pendientes de nosotros.

En esto consiste en efecto, la fuerza de los espíritus verdaderamente grandes, esto es lo que realiza la luz de la fe en las almas verdaderamente fieles; creer sin vacilación lo que no puede alcanzar nuestra mirada. " Dijo San León Magno Jesús proclamo Bienaventurados aquellos que creen sin haber visto (Juan 20-29)  También nos manifestó, por que ustedes tienen poca fe. Les aseguro si tuvieran fe aunque fuera como el tamaño de una semillita de mostaza le dirían a ese cerro. Quitate de aquí vete a otro lugar  y el cerro se quitaría. Nada les seria imposible (Mat 17- 20Por lo tanto que su fe sea  el escudo que los libre de la flechas encendidas del malignó (Ef 6-16 y con Dios ustedes serán invencibles

miércoles, 17 de abril de 2013

         

           VIVIR COMO EL


      Por Mons Martín Avalos Magaña

Jesús les dijo a los Judíos que creían en El, "si se mantienen files a mi palabra, serán verdaderos discípulos mios, conocerán la verdad y la verdad los hará libres"
Esto evidencia que no basta con creer en Jesús, si no vivimos conforme a lo que su palabra nos enseña. Si no hacemos vida sus enseñanzas no conoceremos la libertad de los hijos de Dios.

Si no vive Cristo en mi de nada sirve que crea conocerle. Jesús se dirigió a esos Judíos que decían creer en El, si embargo lo hacían a su manera y se parecen mucho a lo que San Pablo escribe a los (Gal 3,3-5  ).
 ¿ Tan intensos sois? Comenzando por el espíritu, ¿ Termináis ahora en carne?
Jesús tenia esta discusión con ellos que pensaban estar en la verdadera religión.
Esto nos da a entender cual seria el enfrentamiento de Jesús, con muchos de los que nos llamamos Cristianos Católicos.

Si hoy pasara entre nosotros , Jesús no nos reprocharía tanto por  nuestros pecados, como por seguir viviendo en el pecado. Estar en pecado es vivir en la falsedad, es guardar un orgullo, un apego a nuestros criterios que no nos permiten entrar en el camino de Dios.
Jesús no es la bandera de un grupo social llamado Católicos o de cualquier otro nombre con la cual iríamos a pelear con otro grupo. El  ha venido como EL REY DEL REINO DE LA VERDAD.
Suyos son los que buscan la verdad mas a un son suyos los quienes viven en la verdad.

Jesús a venido por toda la humanidad, no por unos pocos,ni por un grupo. Por tanto estamos obligados a buscar la unidad con todos, no con determinados grupo. De lo contrario, caeremos en el mismo error de los Judíos.
Para los Judíos, el mundo se dividia en dos: Los hijos de Abraham, o sea ellos, o sea ellos, y los demás.Se gloriaban de su antepasado olvidan que a los ojos de Dios cada cual vale por su naturaleza. Jesús se presenta ante ellos como testigo de la verdad y hoy a nosotros nos invita a descubrirle.
Pidamos al Espíritu Santo nos ilumine para que vivamos como quiere Jesús.

sábado, 26 de enero de 2013

 

EL PODER DEL ESPÍRITU

      CURA NUESTRAS 

      ENFERMEDADES

Por El Rev: Ivan Cardona



El poder del espíritu cura nuestras enfermedades (Lc 4,14-22)
El espíritu santo prepara la redención de nuestro cuerpo. Cuerpo que ha sido creado por Dios, hecho y plasmado por sus propias manos, por tanto es templo del Espíritu Santo (1 Cor 3,16). Es a través del cuerpo como se manifiesta en El el Espíritu. El creyente esta llamado a dar gloria a Dios con su cuerpo y con su carne mortal (1Cor 6,20). La obra del Espíritu es, por tanto. la de santificar la carne, no solamente la de combatirla; de promoverla, no de neutralizarla. San Irineo ilustra la relación, entre el cuerpo y el Espíritu con la imagen del injerto; en la frágil carne ha sido injertado el Espíritu y gracias a este principio nuevo, ella misma podrá dar frutos eespirituales. El mal no consiste en vivir en la carne,si no vivir según la carne.

La frace del Veni creator "fortalece con tu eterno poder lo que esta enfermo en nuestro cuerpo" evoca lo que Jesús pronuncio: " El espíritu esta bien dispuesto , pero la carne es débil (Mt 26,41 ) , tanbien nos hace alucón al Espíritu que viene " en ayuda a nuestras flaquesas ( Rm 8,26) dos cosas pedimos al Espíritu para el cuerpo enfermo, la fuerza y la curación; ya que El no se limita a reforzar nuestra debilidad, a sanar nuestras heridas y subsanar los desgastes nuestro organismo, hace mas lo libera de su propia precariedad, y prepara su plena y definitiva redención. Se abre ante nosotros un amplio horizonte, la relación entre el Espíritu Santo y las curaciones, las cuales realizadas por Jesús nos demuestran que tanbien el cuerpo es capaz de recibir la acción del Espíritu de Dios . Jesús cura no para demostrar algo, si no por que ha venido a "salvar lo que estaba perdido" (Lc19,10  ). Junto con el anuncio del Evangelio, la curación de los enfermos ocupa un puesto el los discurzoz misioneros " Los envió a predicar el reino de Dios y a curar a los enfermos" ( LC 9,2) .

A Jesús se le veía como " un medico hecho de carne y espíritu" ( San Ignacio de Antioquia). De el salia una fuerza que los curaba a todos (Lc 6,19) . El propio evangelista explica que no se trata de un fluido magnético, de una corriente hipnótica, de una fuerza de sugestión, tampoco de una genérica fuerza espiritual, si no de la fuerza del Espíritu, que había venido sobre El en el bautismo.

¿De que nos cura el Espíritu Santo? No nos interesa solo conocer la historia si no obtener la curación, para recibirla tenemos que enumerar algunas dolencias del cuerpo:

- En las que no tenemos culpa encontramos limitaciones fisicas, congénitas , o adquiridas, taras hereditarias   
  traumas de los primeros años de nuestra vida.
- En las que en parte tenemos culpa: dependencias como el alcohol drogas desordenes alimenticios, abusos 
  en el campo de la sexualidad.
-Enfermedades que radican en el inconsciente y en la memoria: miedo a la muerte, complejos, agresibidad,
   inseguridad,falta de aseptacion de uno mismo o de los demás, depresión, desaliento , tristeza crónica,
    rencores recentimientos viserales.

El mayor peligro es el apego a nuestra enfermedad, encontrar en ella un refugio y por ello la pregunta de  Jesús al paralitico ¿Quieres curarte? (Jn 5,6) . Ahora bien el Espíritu Santo nos cura cuando nos asercamos con fe a los sacramentos. ya que en ellos se nos concede en la fe, volver a tomar la orla en el manto de Jesús para quedar curados (Mt 9,21  ). Del cuerpo eucarístico de Cristo sigue saliendo esa fuerza que nos cura a todos. La palabra de Dios es un poderoso instrumento de curación, ni hierba ni emplasto los curo, si no tu palabra la que todo lo sana ( Sab 16,12 )

¿ Y el que no se cura? La sana dotrina de la iglesia afirma que el poder de Espíritu Santo se manifiesta no solo eliminando el mal, curando, si no tanbien dando la capacidad y en ocasiones incluso la alegría, de llevar con Cristo nuestra dolencia, contemplando así a favor del cuerpo de Cristo que es la iglesia, lo que aun falta al total de las tribulaciones cristianas ( Col 1,24 ).
Además, lo mas importante en el espíritu del evangelio no es pensar en nuestras enfermedades, si no en las de nuestro prójimo. Los santos aguantaban estar mal ellos, pero que no estuvieran mal otros a su alrededor.
Eran reacios en orar por su propia curación, mientras eran muy atrevidos cuando se trataba de la sanacion de los demás.

Dios tiene un propósito con cada persona y ni la enfermedad, podrá separarnos de su amor, por que siempre triunfa el amor de Dios en nuestras vidas, que restaura, sana y libera, nuestra débil condición para hacernos nuevas criaturas que viven en el Espíritu, para ser testigos de un nuevo despertar de la fe.